Consumo y datos personales

Consumo y datos personales

Diario Financiero

«Resulta relevante empezar a entender que en Chile el tema de la protección de datos personales dejará de ser una tierra de nadie»

Rodrigo León

Socio

Hace unos días, retomando el hábito de subir cerros, ahora con más libertad, la persona que permitía el ingreso me preguntó varios datos, entre ellos mi comuna. Le pregunté amablemente por qué preguntaba por ello obteniendo como respuesta: “Si no le gusta, no puede subir el cerro”.

Esta reacción, un poco airada, denota la poca importancia que damos en Chile al respeto por los datos personales, en parte, por una regulación desactualizada y totalmente ineficaz. Esto puede que empiece a cambiar dado que se acaba de aprobar en el Congreso –existiendo derecho de veto del Ejecutivo– una modificación a la Ley de Protección al Consumidor, Ley N° 19.426, con connotaciones en el tema de datos. El proyecto, que establece medidas para incentivar la protección de los derechos de los consumidores, (Boletín 12409-03), en un escueto artículo 15 bis, viene en zanjar una antigua discusión sobre la competencia del Servicio Nacional de Consumidor (Sernac) en materia de regulación del tratamiento y protección de datos personales de los consumidores. El Sernac siempre había considerado que la protección de los datos personales de los consumidores era de su competencia por la obligación que tienen los proveedores de entregar información veraz y completa a los consumidores, incluyendo información sobre el uso de sus datos, concretamente, informando sobre la política de cookies, política de privacidad y los términos y condiciones.

Esta autoatribuida competencia, en todo caso, se manifestó en contadas ocasiones, dando lugar a dudas sobre su real competencia en temas de privacidad sin que un texto expreso de ley se lo autorizara. Con este proyecto dicha situación cambia radicalmente dando paso a que un servicio público como el Sernac entre de lleno en una de las materias más importantes que tiene la economía digital y el comercio electrónico, la regulación de los datos. Las empresas que ofrecen bienes y servicios requieren hoy más que nunca del comercio electrónico y de empresas tecnológicas que provean la infraestructura y todas estas empresas se nutren, viven y existen gracias a nuestros datos personales. Muchos han criticado que sea el Sernac el fiscalizador -principalmente por abogados expertos en datos personales, pero que no tienen mucha experiencia en derecho del consumo– señalando principalmente la falta de autonomía que tendría el servicio en cumplimiento a exigencias mínimas que debería tener una moderna normativa sobre protección de datos, de la que está muy lejos nuestra vetusta Ley 19.628 sobre datos personales. Sin perjuicio de que la crítica puede tener sus fundamentos legales y políticos –todos deben estar medio asustados de que el Sernac lleve la batuta en materia de datos personales– sí resulta relevante empezar a entender que en Chile el tema de la protección de datos personales dejará de ser una tierra de nadie en que se puede hacer todo y sin sanciones, de manera que sepamos, cuando subamos al cerro, para qué y por qué se usan nuestros datos personales.

 

Fuente: Diario Financiero